Por mucho tiempo yo estuve buscando a mi príncipe azul... y digo buscando porque en realidad no estaba esperando a que llegara sino que yo sentía que necesitaba ir a por él, que ocupaba ir viendo ¿con quién iré a formar esa familia que de Gloria a Dios? Estaba equivocada...
Como princesas de Dios, tenemos la ventaja de que Dios nos cuida y Él tiene un plan maravilloso para nuestras vidas, sabe mejor que nadie qué es lo mejor para nosotras; al principio me costaba algo de trabajo aceptarlo y dejar que Dios tomara el rumbo de mi vida... ¿y si Él quería que no me casara en un buen rato? La verdad es que no hay otro que nos comprenda y nos ame más que Él, sabe lo que hay en nuestros corazones y lo que anhelamos... aprendí que hay que dejar esos deseos en manos de Dios puesto que Él nos conoce y sabe si eso que queremos es lo mejor:
Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Salmos 37:4 (Reina-Valera 1960)
Con esto quiero decir que dejemos en manos de Dios esos anhelos y sueños que podamos tener y que Él sea el que decida el tiempo exacto (Eclesiastes 3) de cuando pasará e incluso si no llegara a pasar estar conscientes de que puede que no sea lo mejor...
¿Qué podemos hacer con nuestras vidas? Precisamente disfrutar la soltería y dedicarnos a fortalecer nuestra comunión con Dios, recordemos que el soltero...
Quisiera, pues, que estuvierais sin congoja. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay
asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella se
preocupa por las cosas del Señor, para ser santa tanto en cuerpo como en
espíritu; pero la casada se preocupa por las cosas del mundo, de cómo
agradar a su marido. Esto
lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo
honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor. -1 Corintios 7: 32-35
Lo más importante y por lo que escribo todo esto es para que aprendamos a poner en manos de Dios el futuro que tengamos, recordemos que con Él tenemos un futuro brillante asegurado ya que vamos de su mano.
Dejemos pues de preocuparnos por andar BUSCANDO a ese príncipe azul y dejemos que Dios sea el que decida el tiempo y lugar perfecto, preocupemonos por agradarle a Él en este tiempo de soltería :3
Hace algunos años ví en un programa el ejemplo de la rana en el estanque, que espera paciente a que la mosca se acerque a ella... hay que esperar el tiempo del Señor con paciencia, fortaleciéndonos en Él, ocupandonos en crecer nosotras para poder ser una verdadera ayuda idónea para cuando llegue el momento...
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.- Probervios 31:10
¿Dice acaso "cuándo me buscará" o "cuándo vendrá a por mi"?
Primero hay que concentrarnos en crecer en Cristo, preparemonos para ser ayuda idónea y mujer virtuosa como en Proverbios 31:10-31 antes de pensar en casarnos y ESPEREMOS EL TIEMPO DE DIOS.
...me gustó mi dibujo de la ranita jajajaja ¿a que está linda?
Un beso... bueno dos :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario